- 317. CALAMBURES.
- Este galicismo no expresa lo que con él quisiéramos decir, pues no se trata de equívocas, tal vez si les llamáramos ALBURES, con el significado que se le da a esta voz en el antiplano, de donde el sustantivo ALBURERO: más bien creemos que debiéramos escribir EX ABRUPTOS, la locución latina con la que "se explica la viveza y calor con que alguno prorrumpe a hablar cuando y como no se esperaba", "de improviso"; queremos pues consignar —y no acertamos a llamarla apropiadamente— la costumbre traída por los españoles de que, si a una persona de su confianza se le escapaba una ventosidad (o dicha persona tenía autorización de algún protomédico de su Majestad Católica para despedir gases, siempre y cuando fuesen con estrépito, en cumplimiento de uno de los aforismos de nuestro Hipócrates —rezaban dichos "certificados" —los presentes debían pronunciar algo así "saco o meto el dedo" se escuchaba en alguno de los presentes alguna alusión como: ¿me llamabas?, "ese silbato me es conocido", etc. O expresiones soeces como "saco", "esa ave cantora aquí tiene su descanso" y si se trataba de palabras como huevos, el ex abrupto sería: "me juegues", "me anoles", "me agarres", si de culo: "me prestes", "me arrimes", etc., a veces esta modalidad de "chunga" se convertían en ofensas para los familiares, si se trataba de una hermana o de una prima u otra parienta a la que se había hecho alusión. Y este hábito no es privativo de los estratos más incultos de la sociedad.
- 318. CAMINANTE.
- Realmente, hace tiempo, podía decirse aludiendo al indio en general y al maya en particular: "no hay camino; se hace camino al andar". En el monte en consecuencia hay sendas, veredas, trochas: porque el caminante maya cuando quiere ser acompañado, dice: COOTEN IN PACH, vente en pos de mí. En un comentario del Profr. Esteban Durán Rosado (Q.E.P.D.) se habla de esta particularidad y el maestro —mayista profundo— atribuye el fenómeno a un condicionamiento lingüístico-psicológico; Rafael Girar hace la misma observación y da como razón del hecho —en las mismas calles de los poblados se observa el hecho— la condición patriarcal de la familia maya; yo me atrevo a añadir el determinismo de la Naturaleza; ¿Cómo caminar lado a lado por una trocha en el bosque, donde la vegetación forma como un túnel que sólo permite caminar en fila de un solo hombre en fondo?
- 319. CARGAR.
- Antes de la Conquista los mayas no teníamos ningún animal que pudiera embestir como lo hace un toro; cuando los hubo, a la embestida de esa bestia se le llamó en maya K'OCH y esta vez se tradujo por cargas. La voz K'OCH tiene quince entradas en el Cordemex; una de las últimas, la doce, avalada por Motul II S. Fco. II dice: (embestir o cornear, herir con el cuerno; cornada) —entre cornetes— y sigue así: cornear, herir con el cuerno; la entrada 5 (P. Pérez) "la carga que se lleva en la cabeza" y, "cosa llevada o traída en hombros o sobre sí", según Motul I. En la entrada 13, K'OCH es sinónimo de AFEITAR, es decir, del maya TSIC (dzic) afeitar, raer, rasurar que, aplicado a los bovinos significa acometividad, bravura: TS'IK LE WAKXO, es bravo ese toro. Se comentan estos aparentes dislates lingüísticos para que el no enterado —el forastero pues— sepa el porqué de ciertos significantes con significados que se antojan absurdos, como cuando se oye decir a un yucateco: "Anoche fui al cine a GUSTAR El Extraterrestre"; gustar como traducción de HA-AN, ver o contemplar un espectáculo. (V. AFEITAR en la letra correspondiente).
- 320. CASA.
- Amarrarle su casa a una persona o a un matrimonio en cierne. Así se hacía cuando una mujer del servicio en casa grande se ponía en estado y era preciso devolverla a la hacienda y casarla con un sirviente de la misma; entonces se decía que le estaban amarrando su casa a la casadera, que ya se la habían amarrado o que se la amarrarían; se habla de amarrar porque en la construcción de la cabaña maya todo se amarra con bejucos, tan fuerte y firmemente, que primero se acaba la choza que sus amarras. CASA. Ponerle a una mujer. Vivir maritalmente con una mujer en unión libre incluso si el varón es hombre casado. (V. CASA CHICA, CASA GRANDE; SACAR A VIVIR Y SALIR A VIVIR, son dos dichos referidos a la mujer a la que es sacada o que sale a vivir) CASA DE MALA NOTA. No refiere explicación. En toda ciudad hay, hubo y habrá famosas casas de mala nota, que es una manera de llamar a los prostíbulos clandestinos. CASA DE ASISTENCIA. Aquélla donde se da de comer o se asiste a personas abonadas para el caso, por no tener familiares en la población o residencia; casi siempre se trata de burócratas o miembros de judicatura, solteros o que no pueden o no quieren llevar a su familia a lugares incómodos. CASA DE PUPILAJE. Contra lo que podría creerse, en Yucatán llámase pupilas a las mujeres que mediante una mensualidad son alojadas y alimentadas en casas de personas respetables socialmente hablando; no es raro escuchar que un caballero declare que tiene una hija de pupila en casa de doña fulana o doña zutana. Lo mismo que las jóvenes los adolescentes pueden estar de pupilos en alguna casa de pupilaje; casi siempre para estudiar niveles académicos que no existen en la población de que son oriundos.
- 321. CAYCHE (KAYCHE).
- Literalmente "pez de madera", lanzadera en la que se devana el hilo que, en el tejido de hamacas, ha de servir para formar las mallas, uniendo los hilos del BAK' que se añaden a los hilos ya tejidos, según los dos movimientos convencionales; el cayché tiene en efecto cierta forma de pez, en cuya mitad anterior se ha calado un tallo central en donde se enganchan las vueltas del hilo que se devana y en la parte posterior una escotadura que simula las dos ramas de la cola de un pez. Añadamos aquí un detalle muy interesante que Irigoyen Rosado descubrió en el oriente de Yucatán, en lo que ha tejer hamacas se refiere; en " LA HAMACA: MEDIA LUNA DEL SUEÑO" afirma que vio urdir la hamaca en un bastidor horizontal en el que podían trabajar dos personas al mismo tiempo, tejiendo cada cual por su lado; haciendo su remate correspondiente, orilla o SAT-CHI, con que la labor adquiere más rapidez y se gana tiempo.
- 322. CEBOLLA.
- COMER CEBOLLA cruda hace perder su virginidad a la mujer maya y, en ocasiones eso mismo puede hacerla concebir; esto sucede por supuesto, cuando la mujer maya "está entre lugar" es decir de sirvienta en la ciudad.
- 323. COCAN (KOCAN).
- "Palabra que significa "diente de culebra", consiste en pequeñas punzadas o sangrías que se aplican con el colmillo de una víbora de cascabel, o bien con la púa de un puercoespín: KIXPACHOCH ( k'ix-pach-och), o con alguna especie de espino. (OBL. 71).
- 324. COCAY (KOKAY).
- Luciérnaga, cocuyo o, según Pacheco Cruz, CUCAY. "Insecto muy conocido que tiene la propiedad de despedir por las noches un brillo que semeja iluminación que produce enjambres" (?) "Entre el vulgo hay creencia de que cuando por casualidad alguno entra a la casa, es señal de enfermedad" (Dic. De la Fauna Yuc. 51).
Los niños yucatecos se divertían cazando estos coleópteros y, aplastándolos y restregándolos contra la piel de sus compañeros o la suya propia, dejaban unas "manchas de luz" que desaparecían en breve tiempo.
- 325. COCO, AGUA DE ... DAR.
- Dar a beber "agua de coco", una mujer, al hombre indiferente a quien quisiera ver rendido a sus pies, es una maniobra que consiste en dar algún bebedizo, aceptable para cualquier paladar, al que se incorpora o mejor dicho se prepara con el agua resultante del aseo de sus partes genitales que, noche a noche, pese al baño reglamentario que se da, practica la mujer desde que se presenta en ella la menarquía, es decir, la regla o costumbre. Esta conseja no debe ser tan común como pudiera creerse, pues existen otras maneras que llevan al mismo fin, sin que el galán soñado tenga relación alguna de amistad, social o de otra índole, con la de la maniobra brujeril. El aseo genital que se menciona recibe nombres eufemísticos como: "lavarse los pies", "arreglarse", "darle agua al chivo", que es de las más objetivas denominaciones, por lo que el lector podrá suponer. ( V. Dichos: MÁS PUNTUAL QUE LA REGLA DE MECH BASTO).
- 326. COCHINERO.
- Llámase así al comprador de cochinos caseros o que se crían en los patios de las casas, persona que debe ser un experto en el conocimiento de la cisticercosis, para evitar marcar un cerdo enfermo de lo que también se llama TRIQUINA, impropiamente y más apropiadamente SAPO, por lo que adelante se diría, y en el altiplano se llama "GRANO". El comprador de cochinos o cochineros pesca al animal si es que anda suelto o lo agarra directamente en el chiquero; lo tumba, lo maniata, le introduce un palo en la boca y con un pedazo de costal de yute le toma la lengua y se la jala hacia fuera del hocico y le observa cuidadosamente la cara inferior de la lengua donde, si hay SAPO, cisticercosis o triquina, aparecen unas pequeñas prominencias que dan la apariencia de la piel de zapa o chagré, es decir, una superficie tormentosa; ese cerdo no es comerciable y si acaso, de acuerdo con las normas sanitarias podría servir para hacer chicharrones (chicharras en Yucatán) y, en el altiplano: "carnitas" (V. Dichos: MÁS NEGRO QUE LA NOCHE EN QUE SE PERDIÓ EL COCHINO,
–¿DÓNDE? ALLÁ LEJOS DONDE SE PERDIÓ EL COCHINO. (Este último dicho confieso que nunca oí decirlo; pero lo incluyo porque mi informador es persona de fiar y no es imposible que el lector haya oído emplear la locución). Lo de llamar sapo a la apariencia de la lengua es por comparación a la piel de ciertos batracios que presentan glándulas como folículos en la piel.
- 327. KOOCHOL (KOCHOL o COCHOL o COOCHOL).
- "especie de grillo rojizo" (P. Pérez); IXKOOCHOL: "ciertos cigarrones que destruyen las parras, tostado uno, dos o tres de éstos (según hay la necesidad) y hechos polvo y dados a beber en atole, cura notablemente la retención de la orina (k'alwix) (Motul I); ciertos cigarrones sin alas, torpes en andar y el pescuezo con capilla de fraile y la cola tiesa como langosta; molido uno o dos según hubiera la necesidad, y bebidos, hacen orinar al que tiene retenida la orina, con notable efecto y quitan el dolor de ijada, tuéstanse en el comal y luego se muelen". (Motul I) Cordemex. Estos insectos desnudos de quitina, blanquecinos y en una de las etapas de su metamorfosis con apariencia de moluscos, viven enterrados en lugares húmedos, particularmente debajo de mecates en las que hay filtración de agua; posteriormente se cubren de quitina de color rojo y adquieren una apariencia no muy grata, menos que en la fase anterior, pero hermosamente coloreados en rojo. El profesor Pacheco Cruz en uno de sus índices incluye la palabra COCHOL, pero quizás por andar embebido en las fábulas de doña Engracia de Rosado, olvidó consignar lo relativo a dicho insecto. (Dic. de la Fauna Yuc., 1958).
- 328. COL (KOL) Milpa.
- "Los mayas usaban mucho lo que se denomina clasificadores numéricos" (...) AC era un clasificador numérico para lo que podríamos llamar objetos huecos (...) "Entre los objetos del grupo clasificador AC estaban las milpas y los pueblos. ¿Ilógico? No hay tal: una milpa es un claro en la selva, un espacio hueco rodeado por paredes vivas de alta vegetación" (O por el ZU'UP', V). "Lo mismo sucede con el pueblo o el pequeño poblado, que también es un claro en la selva..." (...) "Nuestro examen de este humilde sufijo de dos letras nos ha hecho entrever la imaginación en el corazón del maya, pero hay en él mucho más que eso. Algunos, estudiosos se niegan a aceptar la proposición de que la civilización maya se basaba en la agricultura de roza de la milpa y creen que ese dilapidador sistema nunca pudo haber sustentado la población necesaria para construir y mantener los grandes centros empresariales" (Thompson, p. 7 y s.) V. Esquizopodia apiforme de los Centros Ceremoniales. Cap. X. en EL UAYEÍSMO EN LA CULTURA DE YUCATÁN. "Y he aquí que se fueron tras ellos EN GRAN NÚMERO Y LES DABAN SU SUSTENTO" (...) "Y muchos pequeños pueblos, con sus dioses familiares delante, FUERON TRAS ELLOS TAMBIÉN" (Chumayel, 24:25, 1941).
- 329. COLI BU'UL (X-COLI-BUUL, X-KOLI BU'UL).
- Frijol de la milpa, literalmente; el que se siembra junto con el maíz y la calabaza, en un solo "golpe de xul"; frijol negro de grano un poco más pequeño que el TZAMA'.
- 330. COLORES Y SEXO.
- Se sabe que cuando una mujer queda preñada y ella misma y/o sus familiares comienzan a acopiar vestiduras para el bebé, se preparan o adquieren ropitas adornadas con listones, hilos, bordados y costuras de los colores emblemáticos del sexo: si se trata de varón, color azul; si se trata de mujer, color rosa; esta práctica fue importada al continente americano desde Europa, probablemente desde mediados del siglo pasado. (V. GORRO, BIRRETE, FAJERO, CULERO, ZAHUMAR, ROMERO, ALHUCEMA).
- 331. COLUMPIARSE.
- Mecerse en un columpio, como se llama (o llamaba) a las mecedoras que formaban parte del ajuar de sala, especialmente cuando éste era de modelo austriaco, en que predominaba la voluta y las líneas curvas; columpiarse es pues mecerse en cualquier sillón mecedor o mecedora; nunca "volar" en el trapecio que en Yucatán no se conoce como columpio. COLUMPIAR (intr) o COLUMPIARSE es fornicar, aunque la voz sea muy poco usada con tal significado. Se entiende como el uso de la hamaca como lecho vernáculo permite la acepción ya mencionada y de qué manera el mitómano yucateco, entre una de sus mentiras, está la de que es el único en el mundo que puede cohabitar en semejante lecho y de la manera conocida como "a la paradilla". (V. COITO y sus sinónimos).
- 332. COMER.
- Cuando una persona come tomando la vianda de la misma olla en que fue cocinada, es seguro que llueva el día de su boda; si durante la comida cambia varias veces de lugar en la mesa, es seguro que su sepultura se perderá y pronto se olvidará en qué sitio fue enterrado; si come parada en posición de pie le engordarán las piernas; pero si es mujer y es precisamente lo que quiere, que le engorden las piernas porque las tenga de chorrillo, deberá comer calabaza cruda oculta —la persona— detrás de una puerta. (V. Dichos: EL QUE COME Y CANTA, LOCO SE LEVANTA; EL QUE COME Y CANTA ALGO TIENE EN LA GARGANTA). Es hermoso mirar a un niño que tararea alguna melodía en tanto mastica con avidez (V. CÁNDIDO) y de pronto interroga a su mamá, que casi siempre es la cocinera: —Oye mamá... ¿qué vamos a comer mañana, eh? (V. Dichos: LO ESTÁS COMIENDO Y LO ESTÁS DESEANDO).
- 333. COMEZÓN EN LA PALMA DE LAS MANOS.
- Es señal casi segura de que se recibirá dinero en fecha más o menos próxima. La conseja no tiene validez en las personas que por su oficio deben manipular dinero constamente, en cajeros(as) de banco por ejemplo, que manejan billetes andrajosos, personas en quienes lo más seguro es que se trate de una micosis.
- 334. COMIDA, RESTOS DE...
- "y nunca se debe pisar un alimento ni los residuos porque es una "ofensa" a Dios. (OBL. 43) "Para el maya, el agua y el alimento "son cosas santas", la "gracia de Dios". Por tanto no debe desperdiciarse el agua, y si algo queda en la jícara después de beber, debe arrojarse en una pared, nunca en el suelo" (Ibid).
- 335. CONFESIÓN entre los mayas.
- Landa asienta que la había y que se hacía en voz alta particularmente cuando alguno se sentía morir; que esto daba lugar a conflictos cuando el que confesaba pecados que agraviaban a supervivientes, no se moría. "Las parturientas y los enfermos se confesaban ante el AH-K'IN o sacerdote del sol" (OBL).
- 336. CONTINENCIA Y ABSTINENCIA de la carne.
- Los sacerdotes mayas y los señores que debían auxiliarlos en varias ceremonias religiosas, cumplían ayunos, continencias y abstinencias que se antojan exageradas; los sacerdotes y sus auxiliares se retiraban a lugares especiales alejados de sus casas desde cinco días antes de ciertas ceremonias; las mujeres por supuesto estaban excluidas de toda práctica religiosa, como no fueran las que tenían lugar en el propio hogar con los dioses tutelares y penates (idolillos) y en cuanto a sus mortificaciones y ayunos, ya se sabe que estos últimos eran tan prolongados que podían durar hasta tres años y los primeros eran a base de sacarse sangre de las partes más íntimas para ofrecerla a sus dioses.
- 337.
- "Y de igual manera se corre el mismo riesgo (atraer la pobreza o empobrecer aún más) si se costura una prenda de vestir mientras el dueño la lleva puesta" (OBL) 47. El mismo peligro corre la persona que se deja remendar alguna prenda que lleva encima sin quitársela para hacer la compostura.
- 337. COTZ-CAL-TZO (KOTS-KAL-TSO').
- Danza del arrancamiento del cuello de los pavos, aún supervivente en ciertos lugares de Yucatán como Dzitás; es un remanente de las ceremonias sangrientas prehispánicas que tenían por objeto la veneración de los dioses; a veces, en ciertos lugares, se combina con la danza de la cabeza del cochino o K'UB-POL, según lo asienta Irigoyen Rosado. Hay lugares donde esta ceremonia criminal cobra visos de una "inocente" competencia a semejanza del "PA'P'UUL" o del "TS'OPSANDIA"; se cuelga un pavo de una reata que corre en una garrucha o carrillo y los competidores, a la carrera a pie o a caballo, pasan y tratan de coger el ave por el cuello y llevárselo consigo; por supuesto el pavo que sirve de señuelo es un ave viva que debe morir de tan espantosa manera; esta práctica, como casi todas las festividades populares de ayer y de hoy, se realiza con el fin de comerciar con licores y bebidas y es aquí donde "clandestinos" y cerveceros hacen su agosto.
- 339. CRITICAR.
- Tiene sus peligros. "Hay cosas que no debemos mencionar, o si lo hacemos, debemos referirnos a ellas de manera disfrazada para engañar el destino, pues si se trata de algo bueno, al hablar de ello podemos alejar o malograr su realización, y en cambio, si se trata de algo malo, podríamos estar provocando que nos suceda. Por esta razón no se acostumbra, o mejor dicho, no debe acostumbrarse, la crítica demasiado fuerte contra los ebrios y los fumadores, porque "el licor y el tabaco tienen oídos", y podrían vengarse enviciando a los criticones. ¡Vaya usted a saber! (OBL. p. 48; 49). Es posible que la creencia anterior induzca al yucateco a criticar de soslayo, es decir, a lo "TE DIGO A TI MI HIJA, ESCUCHANDO TÚ MI NUERA" y dicho más claramente: el yucateco es muy proclive a la indirecta. (V. TOMOC-CHI, TABÚES).
- 340. CRUZ VERDE Y SU VENERACIÓN.
- El maya-yucateco y el yucateco de los estratos humildes, siguiendo a Thompson podemos decir de ellos que han "tomado a pecho los santos de la Iglesia católica romana, pero se interesan poco en el fundador del cristianismo; la crucifixión significa poco para él (ellos) y en cambio LA CRUZ DESEMPEÑA UNA GRAN PAPEL EN SUS PRÁCTICAS RELIGIOSAS" (206) (El subrayado es nuestro) (...) "Son los dioses de la tierra y los protectores del poblado los que lleva en el corazón el campesino maya" (Ibid. 206). "La memoria popular es mucha más importante de lo que suele creerse y tal vez la cruz parlante de los mayas rebeldes del Yucatán oriental, con un hombre oculto para pronunciar los oráculos, fuera una cosa de memoria popular en el siglo XIX" (Ibid. 237). El doctor Thompson alude aquí la mención de Cogolludo acerca del famoso ídolo de la Ix Chel que se veneraba en Cozumel y detrás de la cual había un escondite que guarecía a los sacerdotes que daban respuesta a las preguntas que los creyentes que acudían de toda la península y de más allá a hacerle preguntas a la diosa. Resultado de la "memoria popular" o no, ¿por qué el creador de la Cruz parlante, un mestizo caudillo de los mayas rebeldes tomó a la cruz y no a otro símbolo o santo del catolicismo para repetir el truco de la Ix Chel y de los tlaloques de las inmediaciones de Chichén Itzá? Seguramente porque desde antes de la Guerra de Castas los mayas ya tenían una veneración especial por la cruz y ya era verde cuando comenzó a vestírsela con "hipilitos" adornados "a punto de cruz" y con listones de colores que iban de los brazos a la base del símbolo. ¿Y qué simbolizaría ya para los mayas de la época? Nada menos que el árbol sagrado de los mayas: la sagrada ceiba.
En donde quiera que sea, las esquinas o cruzamientos de las calles de Yucatán tienen nombres; existe una que se llama la CRUZ VERDE; en Mérida el cruzamiento de las calles 64 con 65; y hay las siguientes más cruces: LA CRUZ: 64-A por 79; La Cruz de Gálvez; 65 por 30; La Cruz de la Vía, 61 por 36; La Cruz Blanca, 66 por 69 y La Cruz Roja 65 por 68; recuérdese además que a la entrada y salida de los "caminos reales" en los poblados, en el punto llamado "el cabo" del pueblo, existía una cruz cobijada en un "pazel" o pequeña techumbre sobre cuatros palos, cruz al pie de la cual los caminantes debían arrojar una piedrecita (CH'ICHILTÚN) a su llegada y a su salida de la población; por otra parte, ¿qué símbolo sagrado no puede faltar en la mesa de un ah-men, hechicero o brujo? La cruz y de color verde; y en las casas humildes, en la mesa de los santos, ¿cuál es el elemento cristiano más venerado y que ocupa el sitio de honor y tiene su vela o su lámpara prendida continuamente, sino la CRUZ, de color verde, generalmente "vestida" y llena de listones y exvotos? El que eligió la Santa Cruz para hacerla hablar y enviar sus propias órdenes y los mandatos de Halal Dios durante la guerra santa de los mayas contra los blancos, supo lo que hacía. En la actualidad, la fiesta de la Santa Cruz se celebra en todas las comunidades rurales y basta el signo de la CRUZ para anular el furor del demonio manifiesto en un MOZÓN, como aquél que exorcizó el teólogo Sánchez de Aguilar. ¿A qué símbolo del catolicismo tiene más pavor el demonio sino es a la Santa Cruz? ¿No basta acaso una sencilla cruz de huano (Inodes japa) clavada detrás de la puerta, para impedir la entrada del malo a las viviendas? La sagrada ceiba de los mayas se transformó en la mente yucateca en la SANTA CRUZ por un inconsciente fenómeno sincrético.
- 341. CUADRO VIVO.
- En el pasado —no tan pretérito que aún no sobreviva de vez en cuando— no había velada pueblerina cuyo programa —kilométrico— no se clausurara con lo que se llamaba un CUADRO VIVO. Cuadro vivo era una representación con personas inmóviles y en posturas más o menos artísticas, de un hecho histórico, o religioso o simplemente artístico cuando no patriótico, en el que los organizadores de la velada ponían sus mejores dotes emocionales y sensitivas para el mejor lucimiento de su imaginación creativa; si se trataba del día de la patria —un quince o un dieciséis de septiembre, era obligado que apareciera LA PATRIA bajo la forma de una bella mujer arropada en los colores de la bandera y empuñando la enseña nacional, rodeada por supuesto de otras damas que simbolizaban los temas del ejército trigarante; los aplausos premiaban entusiastamente la belleza del cuadro y el telón bajaba y subía repetidas veces para admirar el cuadro.
Posteriormente llegarían a Mérida los bufos cubanos que terminarían sus funciones con la presentación de un cuadro vivo en que la finalidad principal era poner un poco de salacidad en la ceñida vestimenta de los artistas, en la amplitud de un escote o la tímida abertura de una falda, todo lo cual, en la actualidad, sería objeto de silbidos, cuchufletas y tomatazos; pero en la época de que se habla la, avidez masculina por adivinar más que de ver algo un poco más arriba del tobillo, llevaba a ciertos espectadores a ciertos excesos, como el de un en aquel entonces conocidísimo espectador de primera fila que, bajo el sombrero de pajilla, de moda por la época, se masturbaba durante la aparición del cuadro vivo final, práctica tan conocida por los asistentes a galería que, desde allá, una noche, una voz pidió: —Que se levante de nuevo el telón porque don fulano no ha terminado...
- 342. CH'A CHAAC.
- (V. En la "CH" y CABALLO DE LA LLUVIA en esta sección) esta ceremonia, la del CH'A CHAAC está muy bien descrita en la pág. 86 de MAYA, MITO Y SUPERSTICIONES ENTRE LOS MAYAS, por Oswaldo Baqueiro López. Comisión Editorial de Yucatán, 1981, Mérida, Yuc., Méx.
- 343. CHAPEAR.
- tr. Cubanismo; "limpiar de malezas con el machete". En Yucatán con la "coa" (V) no existe en maya ninguna palabra que sea sinónima de la acepción anterior; en español castizo CHAPEAR es chacolotear la herradura de un caballo; una herradura "chapea" cuando "chocolatea" por falta de uno o de más de sus clavos. Para "chapear" en el sentido de "limpiar la maleza" un terreno, el peón se vale generalmente de una horquetilla llamada PETS'CHE, con la cual acuesta la maleza y la corta con la coa lo más próximo al suelo; chapear en Yucatán es hacer un desyerbe somero cortando la maleza que sustrae nutrientes a las plantas de henequén. Ni CHOHYAH, ni KOKOLNAK ni TSAK'BA que aparecen en el Cordemex como significantes de CHAPEAR significan "limpiar de malezas con el machete" u otro instrumento similar.
- 344. CHAYOTE.
- (V en la letra CH). Es raro que este fruto —una cucurbitácea— no hubiera tenido ni tenga un nombre ciento por ciento maya, pues se supone que fue conocido desde antes de la Conquista; si como lo dice Leander su nombre castellanizado —CHAYOTE— viene del náhuatl CHAYOTL, ¿por qué en maya tenía que haberse llamado CHAAYOTEH, como aparece en el Cordemex? (p. 85). En la sección español maya del mismo lexicón en cambio, además del correspondiente "chayoteh" aparece "K'i'x pach K'um que quiere decir "calabaza de cáscara espinosa", denominación que bajo la clave 11 nos indica que fue el doctor Solís Alcalá el que probablemente creó dicho vocablo; se antoja imposible que los mayas no hubiesen conocido el chayote ni por tanto lo hubiesen aprovechado en su alimentación, pese el intercambio comercial que debió existir entre ellos y los aztecas.
- 345. CHILES.
- En la península existen pocas variedades de chile, contra la inmensa cantidad de chiles que se dan en el antiplano; los chiles yucatecos son: el chile verde, pariente del chile serrano del antiplano, aunque menos carnoso que él y que, al ponerse rojo se expone al sol para que se deshidrate y pase a ser el "chile seco", que se utiliza (ya seco) en polvo o, desvenado, para colorear viandas como el K'ab-ik" o la salsa o condimento con que "bañan" los tamales de zacá, antes de envolverlos en hoja de plátano; el chile jabanero o habanero, de picor insustituible y que hace exquisita la humilde comida del pobre y más rica la comida del pudiente; es casi seguro que no es originario de la península sino que llegó a ella del Asia, pasando por Cuba; en Yucatán, para hacerlos más picosos, los chiles no se "torean", es decir, no se comprimen haciéndolos rodar entre las palmas de las manos o contra una superficie dura; se asan, con lo cual aumentan su "bravura o picor" (paap); con este chile, entre otras, se hace las siguientes "salsas", el o la X-NI'PEK' (la nariz del perro) y la X-HA'SIKIL P'AK-IN (la chilosa pepita-jitomate-aguada), la primera es una mezcla de cebolla, jitomate y chile habanero, picados y revueltos a partes iguales, sazonada con su tanto de sal y jugo de naranja agria (o vinagre); la segunda se hace hirviendo unos jitomates muy maduros; moliéndolos luego (en su agua de cocimiento si se quiere) junto con chiles habanero y añadiendo luego de pepita menuda tostada al comal y molida finamente, hasta dar a la mezcla consistencia de atole, esta salsa se toma con pedazos de tortilla dorada (totopo) o con tortilla recién salida del comal, si se decide no agregarle chile a esta salsa, se tiene la llamada X-HA'SIKIL-P'AK.— Chile "x/cat ik", largos (similares a los llamados chiles güeros en el altiplano), pero más cabrosos, de tal modo que asados, desvenados y remojados en jugo de naranja agria o vinagre se toman como rajas; sirven para condimentar bistec cazuela y demás cazuelas como el MAC-CUM de pescado mero y/o el salpimentado de pava (X-TUX). El chile max o chile de monte, que propagan con sus deyecciones las aves que de él se alimentan, similar al chile piquín del altiplano, que verde o rojo sirve para hacer salsas diversas; el chile dulce (similar al morrón de Calahorra) que en Yucatán sirven para rellenar o para añadir a los muchos condimentos vegetales de un MAC CUM de pescado; y por último el chile ESCURRES que crece en las eras elevadas llamadas CAANCHE' en los patios de las casas que algunos llaman con un hibridismo SUCURRE-IK. Y cuando se va a hacer un "chirmole" (cilmole) la quema del chile que hace toser a todo el vecindario, por lo que antes esta quema había que ir a hacerla en el monte, lejos de todo poblado; hoy por hoy se hace en cualquier cocina sin que nadie tosa o proteste; basta poner en una sartén de hierro un poco de alcohol, echar los chiles secos y prender fuego para que se carbonicen sin que despidan ningún gas que afecte las vías respiratorias.
- 346. CHOCO-ZACÁN (CHOKOSAKÁN) lit.
- Masa caliente. Para algunos masa de maíz diluida en agua caliente para tomar como atole en determinadas circunstancias que luego se dirán. Para otros una o dos tortillas a medio cocer en el comal y retirándolas así, estrujarlas o maceradas en una jícara de agua fría; cualquiera de las dos formas se toma para mitigar o anular la sensación de "necesidad" que siente una persona en la boca del estómago (falsa hambre) como uno de los síntomas del desequilibrio neurovegetativo; más que un alimento aquí el CHOCOSAKÁN es una medicina; a veces, sin embargo, sirve para calmar el hambre a un desesperado que no se aguanta el hambre en tanto se termine de cocer la comida.
- 347. CHIM.
- (Con M terminal) "bolsa en general; bolsa para dinero; bolsa de red o de cuero; Papo o buche de las aves (no molleja). Alforja, talego, costal, mochila, faltriquera. Vejiga urinaria. ESCROTO Piña (fruto). Patronímico maya. CHIN (con N terminal), en plural castellanizado: CHINES: "Bolas de masa rellenas con pepita molida e ibes a semejanza de los polcanes que, para alejar a los "malos vientos", se arrojan en el PIB, cuando se han extraído de él los TUTIWAHES ceremoniales" (V. PAN, PANES, TUTI). Cabe hacer notas de qué manera, posiblemente, la denominación de CHIM para el escroto condujo al yucateco a referirse a los testículos con el término maya CHIM y TALEGAS en castellano, al referirse a las mismas glándulas; como quiera que las bolsas o escroto son ordinariamente grandes y colgantes, se ha llegado a considerar que los órganos que las llenan al ser también grandes, resultan pesados y su pesadez en sinónimo de flojera o pereza; de ahí que a los testículos se les llame TALEGAS y a quien es flojo se le adivinan testículos de gran peso, es decir, pesadas talegas; de ahí el apodo de un empleado manual de un juzgado de la ciudad de Mérida, quien por su lentitud de movimientos y la demora con que ejecutaba todos sus actos se le apodó "don Talegario".
- 348. CHUCH.
- "Pezón de cualquier fruta" (Cordemex); pedúnculo o "rabito" de una fruta, fruto y/o flor; voz maya muy usada en el español híbrido de Yucatán.
- 349. CHUH.
- (chuj) calabazo, bule, cantimplora vegetal; cucurbitácea en forma de dos esferas superpuestas unidos por un estrechamiento a cintura, de donde se ciñe la cuerda que permite llevar dicha vasija en bandolera; Lagenaria vulgaris, Ser. Cucurbitáceas, nos dice, acertadamente Souza Novelo, quien también le llama Guaje del Peregrino; se le decora artesanalmente con bonitos tejidos en mecate de colores; desgraciadamente su cultivo está en decadencia.
- 350. CH'UHUCK (CHHUHUC) CH'AHUK (CHHAHUC) como arcaismo en maya; en la lengua moderna, CH'UHUK.
- Como adjetivo por ejemplo en CH'UHUK ABAL (ciruela dulce) y como sustantivo: golosina "ma' ma'alobil le CH-UHUK-O ka hantic" (No es bueno ese dulce que comes). Los otros tres sabores fundamentales son: K'A, K'AH o K'AA, amargo; CH'OCH (chhochh) salado, aunque sal se diga TA'AB; ZUUDZ (SUUTS'), agrio. Cuando lo agrio además está ACEDO se dice PAH SUUTS'; seguirían los sabores-olores, con lo que queremos decir que lo mismo huelen que saben o que su sabor se percibe mejor o tanto con el gusto: K'OMO' (Komó), sabor olor de yema cruda de huevo expuesta al aire o que toman ciertas vasijas cuando húmedas se "embruecan" (ponen boca abajo) sobre una superficie lisa; CH'EENTE' (cheenté), olor-sabor del moho verdoso del maíz embodegado de tiempo atrás, sabor que toma el nixtamal y conserva la tortilla, pues la masa resultante también se dice que está CH'EENTE'; CHE'OL, sabor-olor de yerba verde, como la salsa que se hace tamulando tomate de cáscara (de capa en Yucatán) sin hervir, crudo y verde, sin huellas de amarillarse, en cuyo caso de pone ácido; TU'YUB (lit. "Peste que se oye", sabor-olor que toma el maíz entre tierno y maduro y que no se hace nixtamal bien cocido sino más bien crudo; toma ese sabor-olor dicho y la tortilla también; CH'A'A (chhaa) sabor de hierro, metálico o mejor de hemoglobina; a eso sabían los jarabes dizque hematopoyéticos que se daban a las niñas cloróticas en el pasado; hoy ya no hay niñas cloróticas; P'U'US, olor de macho cabrío, que se percibe también como sabor en la garganta; olor-sabor de muchos animales silvestres que las cocineras deben saber suprimir; TSAOMAHL, rancio al olfato y al gusto, principalmente de grasas y aceites; TS'USKAL (dzuzcal) sabor apretante o estíptico de ciertas frutas aún no maduras o sazones, el cual sabor se percibe en la garganta, a la que parece apretar desde dentro mismo; KITAM "sobaquina o mal olor que algunos despiden parecido al que exhala el pécari o puerco montés" (Pío Pérez, Cordemex); ZAPETRINO, olor que parece condensarse en la garganta del que percibe, agrio-rancio-sobáquico, como de ácidos grasos de ciertas glándulas sebáceas en el grupo étnico o casta de los zambaigos, personas nacidas de negro e india o viceversa de indio y negra; hay un olor limpio que despide o exhala el maya, que se acentúa en el seno de una muchedumbre y especialmente cuando aprieta el sol: es un olor de tamo de maíz; ciertamente los creadores nos formaron de ese grano, el grano sagrado. Y tamo de maíz se dice en maya KUTS, MAY o TA'AN: pavo montés, venadito o ceniza, respectiva e íntegramente.