El "fogón" (k'oben en maya, por extensión en maya moderno COCINA) está formado por tres piedras de igual altura, sobre las cuales se colocan las vasijas destinadas a cocer alimentos; entre esta disposición trilítica se prende la lumbre, generalmente a base de leña y se deja acumular la ceniza que sirve para variados usos; a veces el fogón ocupa un rincón de la choza que sirve de dormitorio, de recibidor o lugar de estar, etc. y, después de la alimentación del anochecer, se dejan algunas brasas que se cubren con la ceniza, brazas que al amanecer se reavivan y se alimentan de nuevo; el k'obén, en la casa del pobre, nunca se apaga; en el español del altiplano el fogón se llama TENAMASCLE; se escribe también TENAMAZCLE y TENAMASTLE, según B. Leander 99. Anota la misma autora que a los triates se llama así: tenamascles.
En dicho yucateco: ESTAR TRES PIEDRAS, es posible que aluda a las tres piedras del fogón, aunque no estoy muy de acuerdo con tal supuesto; me parece un dicho surgido después de la Conquista y que se refiere a las tres piedras preciosas más codiciadas: diamante, esmeralda y rubí, como quedó dicho en otra parte del vocabulario. El dicho se hibridiza cuando se dice: TRES PIEDRAS Y UN CH'ICH'ILTÚN o TRES PIEDRAS Y UN COCOYOL; como se sabe se aplica a las cosas bellas o dignas de admiración, por regla general a una mujer hermosa, bella, no voluminosa, como se usa el adjetivo hermoso en Yucatán).