M

414. MADERA. TOCAR...
"Tocar madera", se aconseja o "Toco madera" se dice a sí misma una persona cuando quiere deshacer el mal agüero (V. TOMOC-CHI; TOMOKCHI') de una palabra o una frase que es tabú o que puede atraer la mala suerte; esta práctica se realiza con el nudillo del dedo medio o del corazón o cordial y debe escucharse al toquido consistente en tres golpes; por supuesto este sortilegio fue importado.

415. MAGIA NEGRA Y PULYAH.
"La forma más usual para producir dolor y enfermedad a una persona, es que el hechicero confeccione un muñeco de cera, adicionado o no con polvo "de cementerio", y al tiempo que se pronuncian las palabras adecuadas, a manera de rezo, se punza con un espino venenoso la figurilla en los lugares deseados, nueve veces naturalmente, y se pide que con esa maldad muera tal o cual persona, en medio de grandes sufrimientos...

Luego, el torturado muñequillo es colocado en un supuesto lecho mortuorio, se le reza como si estuviera allí muerto y se entierra. A la semana siguiente, en martes o viernes, según se haya hecho el hechizo, se desentierra.

"Otra manera de hechizar, también muy maligna, consiste en que el hechicero tome mazorcas secas de maíz, y después de mucho rezar para cargarlas de mal, sale al patio o al campo y las arroja con fuerza, pidiendo que "lleguen al corazón de fulano" para que lo maten. Algo parecido se hace, también, cuando se colocan ciertas espinas en una jícara, y después de las consabidas oraciones maléficas, el H-men las lanza al aire y supuestamente llevan la muerte a la víctima.

"También puede hechizarse un lugar, un terreno o una casa, cuando se entierra en ese sitio "algo malo", preparado por un hechicero. Entonces se producen allí apariciones que causan espanto, o por lo menos, la mala suerte ligada a los habitantes de la casa haya que un H-men descubra el mal y lo elimine" (V. LOH CASA y LOH-CORRAL en Hibridismos o en la letra "L" del Vocabulario). El H-men que practica la magia negra es llamado PUL-YAH, el que arroja "el daño".

416. MAGIA Y NUMEROLOGÍA.
"Las acciones mágicas o curativas, para que surtan el efecto deseado - según las creencias mayas -, deben realizarse siete o nueve veces, en los días martes o viernes a las doce del día o a las doce de la noche. Las plantas medicinales también son más o menos efectivas según la hora del día o de la noche en que se recojan, y aún influye determinantemente la época del año (OBL, 68) lo de número nueve tiene relación con la cosmovisión maya: nueve son los pisos del METNAL o infierno maya; el número trece es el de los cielos según la concepción maya y es posible que por eso no exista tan intenso el miedo supersticioso a dicho número entre los yucatecos, tal como lo ha logrado en otras partes la aculturación occidental; en cuanto al número siete (el "Santo siete" y desde luego a otros números de importancia ritual como son el 3, el 4, el 5, el 9, el 10, etc.,) véase el interesante opúsculo "LA DEIDAD JAGUAR Y EL NUMERO SIETE ( Mitología y Cronología Maya) Brito Sansores, William y Díaz Solís, Lucila. Universidad de Yucatán. Mérida, Yuc. Méx. 1974) particularmente su Cap. V. LA TABLA DEL MONSTRUO DE LA TIERRA.

417. MAL DE OJO.
Existe la creencia, en varias culturas, del poder maléfico de la mirada de ciertas personas, en veces inconscientemente ejercido y sin saber su poseedor que goza de tal poder y en ocasiones conscientemente ejercido con la intención por cierto oculta de causar daño; generalmente la acción del mal de ojo se ejerce sobre los niños, particularmente sobre los lactantes y/o recién nacidos; para poner a los bebés a cubierto de esta acción dañina se le provee de un amuleto que es el "ojo de venado" o de un escapulario relleno de ruda, que se cuelgan de una cadenita o se prenden a la ropita del niño, el efecto del mal de ojo es casi siempre una enfermedad que incluso puede causar la muerte.

"El modo que tuvieron los mayas de aceptar, como los patos el agua, las categorías mediterráneas de caliente y frío para todos los alimentos y las creencias en torno a los malos vientos y el mal de ojo son otros ejemplos de cómo remodelaba la mentalidad maya los conceptos del Viejo Mundo en un contexto que, si no precisamente religioso, era hermanastro suyo: la brujería. Las reacciones que produce el dominio de una cultura sobre otra nos dicen mucho de una y otra" (Thompson, 12).

418. MAN, DIOS DEL MAL.
"López de Cogolludo (1867-68, libro 4 cap. 8 ) dice que los mayas yucatecos tenían un trozo de madera que vestía como DOMINGUILLO (muñeco de paja que empleaban en las corridas para espantar a los toros) y puesto en un taburete, le ofrecían alimentos y bebidas durante el Uayeb, los cinco días malos e infaustos del fin de año. Durante esos cinco días le llamaban Mam, "abuelo".... "Pío Pérez (en Stephens, 1843, 1: 437), citando una fuente perdida (?) dice que el primer día del Uayeb llevaban por todas partes el Mam y le convidaban magníficamente: al segundo día era menor la solemnidad; al tercero lo llevaban al altar al medio del templo; al cuarto iba hasta la puerta y el último día hacían la ceremonia de despedida o despido" (Ibid: 360-61).

419. MAMOYO.
Apodo cariñoso aplicado como hipocorístico a los Manueles; nombre del sexo de la mujer en cuya fonética conlleva la práctica del "missium linguae", el "cunilingüe" o "felatio". (V. MAMEY en VEGETALES).

420. MANCHA, SER....alguna cosa.
Se dice que una cosa es mancha, cuando por su contacto o manipulación deja huella indeleble que no se borra ni al paso del tiempo, ni mediante recursos físico-químicos, etc. LA MANCHA por antonomasia es la savia del plátano; debe tenerse mucho cuidado que no salpique la ropa cuando se corta esa planta para cosechar su fruto. (V. BARRETA): le sigue el aceite esencial de lima dulce, contenido en los folículos de su cáscara, aceite que hace veces de remedio cosmético en pequeñas manchas o áreas de despigmentación del VITILIGO; "Hay que tener cuidado -dice el campesino maya -, para evitar que los niños toquen las flores de la siempreviva. Es bien sabido que dejan en las manos, cuando se juega con ellas, una mancha invisible (?) que ocasiona problemas posteriores. La persona que tiene esa "mancha" en las manos no puede tener buenas crías en su corral" (OBJ: 44 ).

Confieso que nunca había oído hablar de esa creencia. (V. Papeleta 223. X-K'ANLOL Y SIEMPREVIVA).

421. MANO.
La mano que esgrime un arma punzocortante no debe dirigirse a una persona, si ésta está cerca, pues el demonio puede venir y empujar la mano armada herir o matar sin que su propietario tenga culpa. DAR LA MANO. El indio no urbanizado nunca la da para saludar; cuando se ha urbanizado la da tiesa, como una paleta inane, sin atreverse nunca a estrechar la mano que recibe la suya; la mujer mestiza sigue igual conducta por razones de moral: una mano que estrecha la ajena tiene un significado emocional que la mujer no debe manifestar mediante la presión ni dejar que presione la suya, la cual se apresura a retirar. SALUDAR DE MANO es cosa que comenzó a hacerse después de la "llegada de la Revolución a Yucatán"; el maya yucateco, antes, saludaba besando la mano del amo y la del cura; después se limitó a quitarse el sombrero y mantenerlo con las dos manos contra su pecho; si había de pasar hacia adentro de la casa -a realizar algún trabajo por ejemplo- entonces dejaba su sombrero en el suelo, siempre con la copa hacia abajo y las alas hacia arriba, de ahí lo recogería al terminar su labor. PEDIR LA MANO; pedir a una mujer en matrimonio: generalmente el hombre de extracción humilde se valía de un señor de respeto del poblado a quien pedía que fuera a pedir la mano de la mujer con quien había concertado casarse; antes de la revolución la sirvienta maya se casaba con el mozo de la hacienda con quien conviniera casarla; en ocasiones cuando ya había concebido no precisamente del hombre que sería su marido; se conservaba así un peón o sirviente para la heredad y lo más probable era que ese matrimonio trajera al mundo nuevos sirvientes para acrecentar el número de jornaleros y en consecuencia el valor de la finca. SER MANO, ser el primero en actuar en un juego o deporte, lo cual se discernía mediante prácticas diversas. ESTAR A MANO o A MANOS; no deber nada ya a quien debía algo; con otro dicho: A LA PAR CON LONDRES. UNA MANO LAVA A LA OTRA, dicho que significa que todos necesitamos de todos. A MANO LIMPIA, sin guante ni protección alguna en la mano en la ejecución de algo que requiere de dicha protección. A MANO DERECHA (del lado derecho); A MANO IZQUIERDA (del lado izquierdo). TENER BUENA MANO, para cosas que se hacen con ella, especialmente la de quien logra todo lo que siembra. MANO en maya se dice K'AB (KAB); uno de los cuatro cerros o pirámides de la antigua ITZMAL se llama KABUL, debido a que se dice que bajo él quedó enterrada la mano derecha del caudillo ZAMNA (de KAB, mano y BUL, jugar o hacer; mano que hace). El famoso transformista yucateco Arq. Julio Hijuelos, usa como sobrenombre artístico CHEM KAY, que según él significa "sólo mano", debería ser, por supuesto, CHEM K'AB; pero sólo mano, o CHEM KAY significa "sólo pescado" y CHEM K'AY, "sólo canto", lo cual sería más bonito.

422. MATRIMONIO.
El novio no debe ver a la novia vestida con el traje nupcial sino hasta que ella llegue a la iglesia; es frente al altar donde debe levantarle el velo y verla cuán bella el novio se imagina que es o lo es en realidad; al casar una mujer nadie de su familia debe llorar pues esto traería muy mala suerte para los nuevos esposos. La novia debe llevar al altar, en su persona, una cosa prestada: la liga por ejemplo; una cosa de color azul, que puede ser la propia liga y una cosa ya usada por la novia misma.

423. MECATE.
Este nahuatlismo viene del náhuatl MECATL. Tal vez deriva de METL, maguey (o agave), y - CATL, una desinencia sustantivizante del verbo CA estar, aludiendo a que la fibra de la que se hacen los mecates está en el maguey, es decir, "lo que está en el maguey" (Leander, 133). ¿Cómo vino a ser este término nombre de una medida de longitud y de superficie en la península de Yucatán? Probablemente los tlaxcaltecas, aztecas y/o chichimecas que vinieron con D. Francisco de Montejo "El Mozo" a la conquista de Yucatán la traerían; el MECATE (hilo de fibra de henequén, también ) es una medida de longitud de 20 metros; cuando se trata de medir superficies, el MECATE es un cuadrado de veinte por veinte metros, es decir 400 metros cuadrados; desde entonces las milpas se midieron por MECATES, usando no precisamente un mecate de fibra de henequén, sino una vara de longitud invariable, la cual no podía cambiar mediante tensión o distensión como en el caso de una soga o mecate. ( Y.K'AAN).

424. MECO.
Es el nombre maya del flamenco, un ave zancuda que ahora tiene por reservación el Parque Nacional de Río de Lagartos; los pochos le llaman FLAMINGO en inglés. Como hay personas que caminan en la punta de los pies dirigidos hacia la línea media, ( V. DEFECTOS Y CARENCIAS ANATOMICAS) se dice de ellas que son o están MECAS y el adjetivo se sustantiva en el apodo MECO. 426. MENTIRA. Se considera que sería una mentira la que se le olvida a una persona en el preciso instante en que se dispone a decir, contar o explicar algo. -¡Caray! Se me olvidó lo que iba a decirles. -Es que es una mentira lo que ibas a decirnos.

427. MERIDANO.
Gentilicio de Mérida; fuera de Yucatán todos nacimos en Mérida, porque si uno mismo no miente, diciendo que nació en Mérida, es nuestro interlocutor el que se encarga de decir la mentira. -¿Yucateco? De Mérida, ¿verdad? -Sí, de Mérida- reafirma un nativo de no importa qué aldea. Meridano en maya se dice HOIL, de T-HO', antiguo nombre prehispánico del centro ceremonial sobre el que se fundó Mérida e IL, sufijo de relación genitiva o de oriundez; lo contrario de meridano, que es un privilegio para el yucateco, es ser de un pueblo, ser poblano; del mismo modo antiguamente, si se era meridano, había que ser "gente del centro" o de lo contrario si era "barriano o gente de barrio o del barrio"; esto último equivalía a "vivir fuera del adoquín"; - ¿Por qué te llevas con Fulano? ¿No sabes que vive fuera de adoquín? O lo que es lo mismo fuera de la zona central pavimentada. (V. ADOQUINADO, DA).

428. MESTIZO.
Este significante tiene dos contenidos semánticos: el étnico y el social caracterizado en otro tiempo por la indumentaria; lo que se dice de mestizo se puede decir de su femenino mestiza; el traje de ambos sexos, hasta antes de la Revolución, particularmente el de lujo o ceremonia, nunca lo vestía "la gente del centro"; pero llegó un día en que la indumentaria del mestizo (za) se hizo primero DISFRAZ (en los carnavales por supuesto) y posteriormente se instauraron los bailes de sociedades coreográficas de postín, en traje de mestizos; alguna vez el rebozo de Santa María llegó a sustituir al CHAL o al MANTON, para salir a la calle; en el hogar el mantón si era de Manila, servía para vestir el piano; y no era raro que sobre el mantón hubiese una guitarra o, de perdido, una mandolina.

Mestizo -y particularmente mesticito, dicho con sorna - era vituperio; si a ello se añadía la palabra miarda, era el sumum de la marginación y el ninguneo: ¡Mesticito de miarda!

429. MÍMICO, LENGUAJES MÍMICOS.
El yucateco es el mexicano que más eleva la voz cuando conversa y es el que se adelanta por adivinación a lo que está a punto de decir su interlocutor; si en la reunión alrededor de una mesa hay un número par de contertulios, no es raro que cada pareja se enzarce por su cuenta en la discusión de un tema, lo cual no quiere decir que no esté atento a lo que platican otras parejas; pese al tono de su voz, su lenguaje mímico es tan elocuente como el oral; su incredulidad por ejemplo puede ser un ¡Tenga usted!, acompañado de un además hecho con las dos manos, ademán que no podría hacerse ante damas; o más expresivamente dirá: ¡por aquí se va a Manila y haciendo con una mano un círculo o remedo de túnel, introducirá el índice de la otra mano en la cavidad así formada, para indicar el camino de Manila! Ojalá y no ponga los ojos en estas líneas doña Sagucinta Mares, porque las llevará a su club de canasta uruguaya para probar que yo no hago más que hablar mal de mis coterráneos. No quisiera obligarla por tanto a mostrar cómo se dice en maya: ¡Tú aquí! (Techte'la') en tanto el que así convida se lleva las dos manos al sitio donde el varón tiene los genitales. Dejemos hasta aquí este tema que es tan extenso...Hacer gatos, hacer tuchos, hacer la higa, imitar el miembro viril con el dedo cordial y los dos que le son vecinos, etc., todo lo cual se trata en su oportunidad en el lugar correspondiente.

430. MOLOOCH.
Hacer molooch; recoger en el monte los trozos de ramas secas o pedazos de leños que han dejado los leñadores; por extensión juntar cosas que andan desperdigadas y ponerlas en orden: hacer un molooch o un moloochito: juntar muchachos para integrar un equipo de béisbol callejero o con más seriedad, para jugar en un diamante adhoc.


[INICIOCONTENIDO]