S

476. SAAK' (ZAAK).
Langosta (chapulín); "langosta de la tierra que come lo sembrado" (Viena). También SAK', con a sencilla. (Con una frase vernácula de cajón: "el voraz acridido") "escozor", comezón, latir" (Motul II y S.FCO. II). En una tercera entrada el Cordemex dice: "patronímico" (debe ser muy raro como tal). Sin embargo... Lo que interesa aquí es el diminutivo de SAAK' en la acepción de langosta (acridido). SAK'ITO o en plural SAKITOS, son unos diminutos camarones de río (precisamente del río Champotón) que se dan cocidos y pelados, como botana, en una cervecería del puerto citado, del Edo. de Campeche.

477. SAAT SIIS
Lit. "Perdido lo frío"; suprimido lo frío, en el caso del agua, que ha de servir para el baño, por ejemplo, (V. QUEBRANTADO, DA).

478. SAAK'IT
De SAAK', comezón, comezonudo, DA e IT, trasero, ano y, en el caso, sexo de la mujer; SAAK'IT es el de la mujer con comenzón, inquietud o impaciencia en él: mujer loca, alocada, más que bizbirinda; con el sexo siempre en celo. (V. X-TEMPRANILLO).

479. SABUKÁN (SABUCA O ZABUCÁN).
Morral tejido con hilos de henequén; probablemente un antillanismo; quizás del taino (V. PAWO') Santamaría dice que es una variante de SEBUCÁN y que jamás debe escribirse con Z. Por considerarse antes como mayismo y por el hecho de que en el alfabeto adoptado y adaptado por los franciscanos no había "S", se escribió siempre con "Z". Dice también el mismo autor que se hace de "pita". (V. PITA).

480. SACAR A VIVIR (un hombre a una mujer).
Ponerle casa y vivir en amasiato con ella.

481. SASKAB. (O SAHKAB en maya moderno)
SAC, claro, blanco y KAB (CAB) barro, tierra. Tierra semiarcillosa de color claro con que se suple la arena en las mezclas con cal que se usan como mortero; hay la creencia de que los naturales prehispánicos construían sus edificios utilizando esta mezcla, a la que adicionaban claras de huevo (?) y miel; lo más probable es que añadieran baba de cactáceas o cocimiento de las mismas, lo cual da a la mezcla dicha, una consistencia granítica al paso del tiempo. Dáse en la actualidad el nombre de "camino blanco" o "peinado blanco" a una brecha provisional cubierta de SASCAB, que impide el crecimiento de la hierba y se endurece con las lluvias y al paso de los vehículos; pero estos "caminos blancos", así llamados también, no deben confundirse con los SAKBES prehispánicos, en donde el prefijo SAK quiere decir "hecho por mano del hombre: hechizo, de hacer".

482. SAKÁ (ZACÁ, SAKAH)
"atol en lengua mexicana, hecho de agua y maíz y bébese frío sin cocer ni calentar, ya entrado el día; es bebida fresca y sustenta; algunas veces mezclan cacao en ella" (Motul I); SAKAH; "bebida hecha con masa de maíz cuyo nixtamal se prepara sin añadirle cal como es costumbre cuando se trata de elaborar tortillas" (ABV, en Nom. Etnobot. Maya). Se trata pues de un vocablo de origen náhuatl, mayizado en SAKÁH; es bebida ceremonial grata a los dioses de la milpa y a los "señores" de las enfermedades.

En esta bebida se ingiere pues la cutícula o tegumento de los granos de maíz; tal vez si nuestros investigadores hubieran recurrido al tratamiento de la pelagra con una alimentación a base de SAKAH hubiesen obtenido buen éxito. Cuando el SAKAH se utiliza para hacer los famosos "tamales de sakah", éste, reducido a una especie de atole, se cuela para despojarlo de las cascaritas y se pone a hervir de nuevo con manteca y unas ramitas de epazote y sal, moviendo para que se espese y no se pegue a la olla; luego este espeso atole es el que se chorrea en las hojas de plátano, se encima la carne de pollo o de puerco previamente preparada y encima de todo, la salsa de chile rojo hervido y tamulado (sin venas ni semillas); se añaden unas hojitas de epazote y unos cuarterones de jitomate; se envuelve el tamal y se dispone, sin amarrar, en el fondo de una olla, sobre pedazos de "nervaduras" de plátano, para que no se remojen en el agua de nuevo cocimiento. Los antiguos DZULES se hacían hacer sus tortillas blancas y sedosas —y delgadas— de dos maneras: ora quitándole el "chuch" a cada grano: del maíz ya hecho nixtamal, antes de molerlo en la piedra (metate) o bien a partir del espeso atole de sakáh que se dejaba endurecer de modo que pudiera ser torteado; pero todo se hacía con maíz peninsular de granos en forma de dientes incisivos y no de maíz "tuxpa" en forma de colmillos ni mucho menos de maíz podrido por largo almacenaje sin los debidos cuidados.

483. SAL (Cloruro de Sodio, sal común o de cocina).
Desparramarse, sobre todo si cae al suelo, trae mala suerte; si un comensal le pide el salero, paséselo; pero no se lo entregue directamente en la mano; deje el salero en la mesa, junto al pedigueño y que él lo tome; de no ser así, puede ocurrirle a usted una desgracia; si la sal cae al suelo y se pisa, es de malísima suerte. Comer muy salado o tomar mucha sal en las comidas, es propio de gente perezosa; pero si se es diligente y se toma mucha sal, la gente se vuelve floja. La sal que cae al suelo hay que hacerla desaparecer echándole agua. SAL, empeine o enfermedad de la piel. Generalmente se trata de un área de micosis que aparece de la noche a la mañana, generalmente redonda y algo coloreada; la gente se cura con saliva aceda o con zumo de ajo crudo. Con esta acepción SAL es voz maya y se define como empeine o usagre.

484. SALIR A VIVIR Y SACAR A VIVIR A...
son sucesos de causa y efecto; salir a vivir es entrar en concubinato con algún hombre, una mujer a la que el querido "le pone casa"; a veces no es la mujer la que "sale a vivir", sino el hombre el que "entra a vivir"; y no es raro oír hablar de que "fulana ya tiene otro señor", por otro concubino y otro amante, ora porque "sacó a vivir a la tal fulana" o porque "entró a vivir con fulana"; cosas de disparidad de caracteres y de disparidad demográfica; el hecho es que nacen tantos varones como mujeres: el otro hecho flagrante es que mueren más varones antes de cumplir el primer año de vida que mujeres y surge la disparidad que viene a favorecer el que "a cada hombre le toque siete mujeres", según explicaba el chusco.

485. SAPITÁN.
"Un insecto; ¿mayate o sacuchero? —Dice en el Cordemex Florencio Palomo Valencia: este mayista hace tantas aportaciones al Cordemex que no se explica uno cómo fue posible que en su biblioteca aparecieran tantos manuscritos en maya, como la recopilación de voces de maya moderno que por suerte fue a parar a la biblioteca del maestro Barrera Vásquez, como muchos otros del mismo origen; yo personalmente tuve oportunidad de conocer muchos escritos en maya existentes en la Biblioteca "Cepeda" a fines de la década segunda de este siglo y principios de la tercera; cuando Palomo Valencia fue gobernador de Yucatán se le acusó ante la opinión pública y corrió como un rumor —fue voz pública— que este gobernador había mandado retirar tales manuscritos, pero no creo que se hubiera adjudicado la paternidad de ninguno de ellos. En la BIBLIOGRAFÍA o fuentes que se vaciaron en el Cordemex, el doctor Barrera Vásquez se limita a decir: "Palomo Valencia, Florencio, circa Ms. (Vocabularios inéditos del maya hablado actual. En la biblioteca de Alfredo Barrera Vásquez) 1935". No explica cómo llegaron a su poder, aunque afortunadamente, como quiera que hubiera sido, se trató de un adecuado custodio. Da la casualidad que las aportaciones de tales manuscritos son exactas y correctas, lo cual prueba que era o fue un diestro y estudiado mayista el compilador; es verdad que no están seguramente que no logró anotar el compilador; pero eso no resta valor a sus trabajos de conservación y lexicografía.

En la voz MAYATE como sinónimo de SAPITÁN se descubre que el autor tenía nociones de náhuatl o que había residido en el interior de la república y en sacuchero, mayización y catellanización de SAC UCH (ERO) "Seudo-zopilote-rey", se adivina al observador yucateco que había vivido o recorrido el interior del estado de Yucatán; y Palomo Valencia, miembro de una brillante generación o grupo de preparatorianos, había sido "CUCH TEODOLITO" (V. Hibridismo) o empleado de la Comisión Agraria Mixta del Estado, en una época en que comenzaba a figurar como teórico revolucionario del agrarismo mexicano; más tarde, andando el tiempo, llegó a gobernador del estado y demostró que su agrarismo fue pura simulación como la de tantos otros demagogos Ancona Albertos, D. Alberto Rendón Peón (el que más brío pudo darle al grupo, según D. Huacho Ancona); D. Max Peniche Vallado; D. Florencio Palomo Valencia, el de la portentosa memoria, según el mismo informador: D. Humberto Canto Echeverría, que fuera luego gobernador; D. Hernando Pérez Uribe y alguno más que escapa a mi memoria, más D. Manuel Martín Madera (caso único en el panorama de la intelectualidad vernácula) maya que asistía a la preparatoria (Instituto Literario del Estado) vestido de mestizo, debido a los esfuerzos de su madre, que fuera cocinera, primero en casa de un conocido matemático local, el Ing. Graciano Ricalde, casa donde Manuel aprendió de D. Graciano el francés y se dice (así lo afirma mi segundo informador D. Hernán Rosas Novelo) que este Martín Madera tenía tal talento matemático, que ayudaba a D. Graciano en sus trabajos, mismos que iban a instituciones europeas; algunos miembros del grupo (Ancona Albertos, Rendón Peón, Peniche Vallado y Palomo Valencia) deseosos de conocer la filosofía alemana en la propia lengua en que fue expuesta por sus distintos profesantes y creadores, se dieron a la búsqueda de un maestro de alemán; dio la casualidad que regresaba de Europa un intelectual de apellido Casares, hablante de alemán y el azar de los azares hace que la madre de Manuel Martín Madera entre a servir a dicho señor como su cocinera, llevándose como siempre consigo a su hijo genial; así: genial; los curiosos de la filosofía alemana asisten a sus clases con el señor Casares por las tardes y Manuel Martín Madera escucha, en tanto ayuda al maestro a servir algunos refrigerios, café, etc. Los alumnos de paga avanzan en su aprendizaje que es un primor y de paso escuchan que el maestro da órdenes a Manuel en la lengua teutónica y éste se mueve con ella como pececillo en su pecera; dicen que un día el maestro dijo a sus alumnos cuando salió de sus habitaciones: —Me perdonan pero voy a dejarlos a partir de este momento y por unos días, porque... Los alumnos se dispusieron a despedirse y, con gran sorpresa, escucharon de boca de su maestro lo siguiente: —No, no se vayan. Aquí Manuel les va a dar la clase en mi ausencia. Y así fue, en efecto, durante todo el tiempo que duró la ausencia del maestro Casares (adviértese que no se trata del que, egresado de la Sorbona, regresó a Yucatán, concretamente a ser el "Mesié Casares", que dio clase de francés en el Instituto, pero cuando los miembros de la generación de don Joaquín Ancona ya eran profesionales) Manuel Martín Madera dio clases de alemán a sus compañeros de la preparatoria; la historia de este Martín Madera merece contarse, porque es el prototipo del maya que siendo un sabio siente o se le ha hecho sentir, generacional y ontológicamente, que no debe ocupar el lugar social que se ha forjado, aunque económicamente siga siendo un paria; ésta es una lección que guardo para que ésos que, con apellidos mayas, se hacen profesionales en algún aspecto del saber humano y se apresuran a organizarse en Asociaciones de Profesionales Mayas, como si la Ciencia y el Conocimiento debieran tener una etiqueta nacional y o lo que es peor, étnica. Pero volvamos a lo que es nuestro asunto; y nuestro asunto es el MAYATE. Porque advierto que mi tesis es que México no será México, hasta que a los millones de indios que tenemos como "reservacionados" no les confiramos la calidad de mexicanos, de tal modo, que se sientan mexicanos y, en el peor de los casos, actúen como mexicanos.

Mayate "Deriva del náhuatl MAYATL. Es un escarabajo reluciente de bellos colores verdes e inofensivo. Los niños acostumbran jugar con él, amarrándole un hilo y dejándole volar a manera de PAPALOTE (papagayo en Yucatán; cometa (la) en otras partes); a veces le pegan también, en la cabeza, garbanzos pintados con caras, con sombreros, etc. La palabra se usa en la República Mexicana (Leander. 184). El sapitán o sacuchero en Yucatán no es precisamente como lo describe la autora; pero todo aquel que haya sido niño lo ha jugado, sobre todo si acostumbraba subirse a las matas de guayaba donde estos coleópteros se avorazan sobre los frutos maduros y los devoran; lo de sacuchero es un mayismo formado a partir de SAK, en el caso; falso o seudo, más K'UCH, zopilote de cabeza roja y la terminación ERO, sufijo de acción; el SAPITÁN es pues el "FALSO-ZOPILOTE-REY", en efecto si se le observa la cabecita, se verá que tiene la apariencia de una cabeza de zopilote-rey y es color rojo.

486. SECRETOS.
"Hay cosas que no debemos mencionar, o si lo hacemos debemos referirnos a ellas de manera disfrazada para engañar al destino, pues si se trata de algo bueno, al hablar de ello podemos alejar o malograr su realización, y en cambio, si se trata de algo malo, podríamos estar provocando que nos suceda" (OBL, 48) (V TOMOCCHI). Por el contrario, quienes aceptan el factor psicosomático como parte del complejo etiológico del cáncer, piensan o preconizan que guardar un secreto determina la aparición del padecimiento.

487. SEXO. PREDICCIONES DEL...
"También a la posibilidad de predecir el sexo de un niño, antes de que nazca, existe la creencia de que, si la concepción tuvo lugar desde la luna nueva hasta la luna llena, entonces nacerán niñas; si el afortunado incidente tuvo lugar desde la luna llena hasta el cuarto menguante entonces nacerá varoncito" (OBL. 48).

488. SICTAR. tr.
MAYISMO de SICTE, nahuatlismo de ZICTLE, voz náhuatl que nombra a la gomorresina del chicozapote; en español CHICLE y en inglés CHEWING GUM y CHICLET como nombre comercial en aquel enfermizo anuncio que rezaba: "Mamá, mamacita, cómprame un CHICLET". SICTAR es uno de los términos ciento por ciento propios y peculiares del español que se habla en Yucatán, significa pues masticar chicle o cualquier otro masticatorio como el chapopote que masticaban las prostitutas aztecas y que les permitía —según Shagún— producir ruidos bucales que tanto se prohibían antiguamente a las niñas, cuando el chicle aún no se industrializaba y masticarlo era rasgo de mala educación.

489. SICTE, CHICLE.
MAYISMO con que se designa el chicle o gomorresina del zapote, después de su cocimiento y preparado en barritas envueltas en hojas de "huano" verde que se amarraba con fibras de henequén coloreado en diversos tonos; a este sicte se le daba color por el masticador mediante la adición de clorofila, masticando junto con él alguna hierba aromática como el cilantro; se vendía también ya colorado y en forma de pajaritas, mariposas, etc. La yerbabuena y la albahaca, así como el toronjil eran otros saborizantes y colorantes del sicte.

490. SONARSE (Las narices).
Oí contar que el yucateco humilde se suena las narices con los dedos y luego sacaban su pañuelo; lo primero es verdad: se suena apretándose la nariz entre el índice y pulgar y arrojando al suelo la mucosidad así obtenida mediante un movimiento tipo chicotazo del brazo; hubo un tiempo en que no usaba pañuelo y se limpiaba los dedos en su calzón de manta, bajo el delantal o en éste mismo; pero eso no quiere decir que el yucateco humilde viviera sonándose eternamente y ya se sabe que, en cuanto se modificó su indumentaria, a partir de la década segunda de este siglo comenzó a tener bolsas en donde llevar el pañuelo. Por lo demás, los mayas prehispánicos no parecen haber sido muy propensos a catarros. "El autor de la relación de 1579 (Relaciones de Yucatán 1:350) atribuye el descenso de 90% de la población india entre la Conquista y 1579 a "las grandes enfermedades y pestilencias que ha habido en todas las Indias y especialmente en esta provincia, a saber sarampión, catarros, toses, catarros nasales, hemorragias, deposiciones sanguinolentas y altas fiebres que suelen brotar en esta provincia" (cita de Thompson; 79).


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