Mérida, Yucatán, 24 de enero.- La Cruzada Nacional contra el Hambre es el momento adecuado para reconsiderar las políticas fiscales, dijo el maestro Eraclio Cruz Pacheco, secretario académico de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
Destacó que el esquema recaudatorio debería ser revisado puntualmente para “tratar que sea equitativo y que privilegie los temas urgentes y prioritarios del gasto público”, esto en relación a lo anunciado por el jefe del ejecutivo federal y que, en primer orden, atenderá a 7.4 millones de personas que padecen una doble condición, de pobreza extrema y de carencia alimentaria severa.
Cruz Pacheco subrayó que la cruzada es un acto de justicia social pendiente. “Tengo la esperanza de que por fin se alcance la meta de abatir este problema y, casualmente, está de la mano con el planteamiento del presidente estadounidense quien al rendir protesta para su segundo mandato se refirió al resurgimiento de la clase media, sobre la cual descansa el esfuerzo de la nación”, apuntó el académico yucateco.
Recordó que en México, desde hace varios años, se dice que hay 50 millones de personas que viven en su situación de pobreza y de éstos el 30% está en pobreza extrema. “El anuncio del presidente que beneficiaría a más de 7 millones de mexicanos en unos 400 municipios, es alentador porque además los recursos generarán efectos multiplicadores ya que se reactivará la producción de alimentos, proveedores y mecanismos de distribución”, detalló.
El Secretario Académico de la Facultad de Economía de la UADY externó también la posibilidad de que las escuelas rurales sean uno de los elementos fundamentales para aplicar el programa. “La escuela puede ser sede de tres comidas al día buscando solucionar aspectos relacionados con la nutrición y el equilibrio alimentario para un mejor desarrollo físico”, subrayó.
“De manera paralela la cruzada generará programas asistenciales de despensa y mejora de vivienda que moverán y ampliarán engranajes y
repercutirán, como onda positiva, en la economía. Lo anterior muestra un panorama de optimismo; mirar al extremo de los más desprotegidos es alentador”, apuntó y reconoció también que esta acción moverá a la reflexión y seguramente no estará exento de las críticas.
“No obstante, démosle el beneficio de la duda (a la cruzada) que desde hace muchos años no se abordaba de manera directa. La actual
administración federal le dio un nuevo matiz tratando de integrar varias cosas, espero que la agenda la haga crecer y no sólo se abarque la alimentación, sino que también la mejora de la vivienda, la generación de oportunidades de trabajo y el fomento de actividades económicas que frene fenómenos como la migración”, detalló.
“Éste es un buen momento para que los pronósticos positivos del país, relacionados con la economía creciente, comiencen a tener forma y una excelente manera es rescatando al estrato de la población más desfavorecido, materialmente hablando. El programa es ambicioso y amplio, con muchas vertientes, ya veremos cómo se ejecutará, qué es exactamente y qué se hará gradualmente”, añadió.