Mérida, Yucatán, 13 de mayo.- Con la asistencia de doscientas personas, entre productores, académicos, estudiantes y funcionarios de la SAGARPA, se realizó hoy en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) el Taller Académico sobre el uso de las tecnologías genómicas para la selección y mejoramiento del ganado bovino.
Gerardo Jiménez Sánchez, coordinador del taller y presidente de Genómica y Bioeconomía AC, dijo que esta organización se creó el año pasado para vincular a los académicos, empresarios y gobierno para desarrollar las aplicaciones de las ciencias genómicas. “Nos referimos al cómo aplicar el conocimiento para el bienestar, crecimiento económico y cultural de los mexicanos”, precisó.
Explicó que una de las áreas actuales donde se desarrolla la genómica es el sector ganadero y señaló que “el evento en la UADY nos permitirá evaluar proyectos para utilizar esta nueva ciencia buscando mejorar a la industria relacionada con la alimentación y el bienestar”, apuntó el también profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.
En el plan de acción del proyecto para utilizar las tecnologías genómicas y mejorar al ganado bovino destacan las siguientes etapas: identificación de líderes de cada sector, analizar retos así como proyectos y traducir la ciencia en aplicaciones concretas que reflejen crecimiento del sector incluyendo productos, servicios, empleos, fortalecimiento y vinculación global.
Jiménez Sánchez, Doctor en Genética Humana y Biología Molecular, aseveró que el ganado bovino es fuente esencial de proteínas en la dieta de los mexicanos y por lo tanto este es un sector prioritario para la aplicación de la ciencia y tecnología. “México tiene una industria robusta y amplia. Ya identificamos en tres talleres anteriores (Querétaro, Guadalajara y Monterrey) que hay un sector ganadero vigoroso e interesado para vincularse con quienes producen el conocimiento”, remarcó.
Recordó que en las dos últimas décadas México ha desarrollado las ciencias genómicas y por esa razón tienen hoy infraestructura física y humana fuerte. “Iniciamos el siglo con la culminación del proyecto del genoma humano, después el mapa del genoma de los mexicanos cuya primera muestra y presentación de resultados se realizaron precisamente aquí en Yucatán”, recordó.
“Hoy ha detonado toda una revolución científica y económica a partir de la genómica, se conoce el genoma de más de 5,000 especies y esto ha ocasionado un acervo de información que genera aplicaciones para los diversos sectores. Y la OCDE indica que los alimentos, salud e industria animal son motores de lo que se llama bioeconomía o la economía basada en el conocimiento científico”, detalló.
En su turno Alfredo Dájer Abimerhi, rector de la UADY, enfatizó el interés de estudiantes y académicos locales por conocer lo nuevo y así mejorar la producción animal, “algo inaplazable para el pueblo mexicano. Cuando se habla de alimentos necesariamente nos referimos a la soberanía alimentaria, sin ésta no podemos hablar de libertad e independencia”, subrayó.
Consideró que México está ya en un nivel que le permite ser la diferencia e iniciar la producción de alimentos utilizando lo que se impulsa en todo el mundo: la economía del conocimiento y que consiste en poner al servicio de la producción, el desarrollo económico y social, lo que producen la ciencia y la tecnología. “Con la genómica, que va más allá de la genética, podemos estar a la altura de las circunstancias mundiales y de la economía que el país necesita para la producción de alimentos que tanta falta hacen”, añadió el Rector de la UADY.