Mérida, Yucatán, 31 de octubre.- La muerte para los mayas es una travesía que también incluye la "vuelta a casa" para visitar a los vivos trayéndoles distintos beneficios, comentó el arqueólogo Jesús Guillermo Kantún Rivera, experto en escritura jeroglífica maya y en imágenes del arte maya, después de su conferencia en la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
El experto dijo que los mayas asociaban la muerte con expresiones como "expirar el aliento" o "entrar en el camino" que significaba iniciar el viaje que emprenden las almas hasta el oeste para visitar a los dioses y regresar a este mundo o resucitar. Otra forma de mencionarlo es "entrar en el agua" lo que se traduce como entrar en el inframundo.
"Cuando los ancestros vuelven para visitar a los vivos, pueden venir de distintas formas: como vientos del este, en sueños para hablar con nosotros y, específicamente en Yucatán, para el Hanal Pixal donde comen de nuestras mesas o vienen en forma de árboles frutales" mencionó Kantún Rivera.
El más claro ejemplo se puede observar en la lápida del rey Pakal, donde sus ancestros reinantes, brotan de la tierra en forma de árboles frutales de aguacate, cacao o nance. El mismo Pakal se observa recostado en un momento doble: al momento de su muerte y de su resurrección, en forma de árbol de ceiba.
Sobre cómo han pervivido las tradiciones en el tiempo, Kantún Rivera dijo que a diferencia de la usanza del centro de México donde los vivos se transladan a los panteones para compartir con las ánimas, en el área maya los altares se ponen en las casas porque los mayas enterraban a sus difuntos bajo sus hogares, por lo que sus seres queridos permanecían con ellos en un ambiente conocido y familiar.
Otra característica de nuestras tradiciones regionales es que hasta ahora, en los altares se "habla" mucho del número 9 porque éste se asocia con el número de niveles del inframundo. Además, la tradición oral ha sido definitiva para que las tradiciones continúen, pues permiten el conocimiento de leyendas entre distintas generaciones, ejemplo de ello son los relatos sobre los huay.
Una tradición del área maya relacionada con el Hanal Pixal y que se diferencia de otras muchas formas de "recibir" a los difuntos, se puede observar en Pomuch, Campeche, donde los descendientes, acostumbran ir al panteón a limpiar los huesos de los muertos, es decir, abren las tumbas, limpian los esqueletos y cierran de nuevo el sepulcro con ceremonias y ofrendas.